EL VIAJE DE LA MEDITACIÓN CRISTIANA - PARTE 2 En la carta anterior hablamos de lo que podía sucedernos en nuestro viaje de meditación. Comenzamos con entusiasmo, nuestro compromiso con la práctica diaria crece, pero inevitablemente a su tiempo conocemos al demonio de la “acedia”. Comenzamos a sentirnos aburridos e inquietos, nos sentimos como si ingresáramos a un desierto. Hablando de esta experiencia de“desierto” Thomas Merton dijo: ”Sólo cuando somos capaces de abandonar todo dentro de nosotros, todo deseo de ver, de saber, de gustar y de experimentar la consolidación de Dios, sólo entonces somos verdaderamente capaces de experimentar Su presencia”. Requiere por lo tanto, un “abandono” y así esta “experiencia de desierto” se convierte en una experiencia purificadora. Es un desafío para superar nuestro egoísmo y meditar sin esperar recompensa, sin conocimiento de que el Espíritu nos está guiando a meditar aú...
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EL VIAJE DE LA MEDITACIÓN CRISTIANA - PARTE 1 El viaje de la meditación es, en palabras de John Main, un peregrinaje a nuestro propio corazón, el lugar más sagrado donde habita Cristo. La meditación es descubrir “la vida del Espíritu de Jesús dentro de nuestro corazón humano”. Hay distintas etapas por las que pasamos en este viaje. Aunque las etapas se presentan en forma lineal en las siguientes lecciones, debemos ser bien concientes que es un viaje espiralado y va superponiendo niveles que se van haciendo más profundos con etapas que reaparecen, se funden y se transforman. Cuando comenzamos a meditar, generalmente una vez a la semana o una vez por día, la disciplina parece fácil y comenzamos nuestros períodos de meditación con alegría y compromiso verdadero. Pronto nuestro entusiasmo inicial es puesto a prueba y necesitamos un compromiso más profundo con esta disciplina: el compromiso de integrar firmemente a nuestra vida dos períodos de meditación. Con el tiempo,...
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¿PUEDO CAMBIAR MI MANTRA? Orar repitiendo una frase o frases determinadas ha sido una práctica bien establecida en el cristianismo durante siglos - pensemos en el “Padre Nuestro”, el “Ave María” y la “Oración a Jesús” de la tradición Ortodoxa. Casiano, quien recopiló las enseñanzas de los Padres y Madres del Desierto desde el Siglo IV, recomendó la frase de los Salmos: “Oh Dios ven en mi ayuda, oh Dios apresúrate a socorrerme”. Su primer seguidor oyó a San Francisco orar repitiendo toda la noche: “Deus meus et omnia” (Mi Dios y mi todo). Se le atribuye a San Agustín haber usado la frase: “Noverim me, noverim te” (Que yo pueda conocerme, de manera que pueda conocerte). La filósofa mística del Siglo XX Simone Weil solía recitar el “Padre Nuestro” en griego. Otros mantras que han sido sugeridos son la palabra en arameo para “Padre”: “Abba”; “Paz”, “Kyrie Eleison" y "Veni Sancte Spiritus" – en realidad cualquier otra frase con significado espiritual para el cristiano....
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LOS FRUTOS DE LA MEDITACIÓN Mentalmente con frecuencia restringimos el propósito de la meditación a un modo de relajar nuestro ser más superficial y manejar nuestras estresantes vidas. ¡Esto no es exactamente lo que hace la atención enfocada en una palabra-oración, nuestro mantra, lo que también es muy bueno! Pero la meditación como una disciplina espiritual, como oración, es mucho más que eso. Es ser transformados en la persona que Dios necesita que seamos, al integrar la sabiduría de nuestro ser más profundo con las habilidades de nuestro ego. Al silenciar los pensamientos diarios de nuestro ser superficial y al enfocar nuestra atención en Dios, estamos abriéndonos a la obra del amor de Dios en el centro de nuestro ser. Nuestra palabra - oración, “Maranatha”, se convierte entonces en un poderoso llamado de amor. Sus efectos, la respuesta que provoca, cambian la vida completamente: nos hacen concientes de la dimensión espiritual, y esa experiencia a su vez agrega...
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MARANATHA Maranatha es una palabra aramea (el idioma que Jesús hablaba) que significa “Ven, Señor, Ven Señor Jesús.” Se encuentra en las Escrituras y es una de las primeras oraciones de la tradición Cristiana. Father John Main citaba las palabras de Pablo que indican que nosotros no sabemos orar, sino que es el Espíritu que ora en nosotros. Por lo tanto, nosotros entramos a esa corriente de la Oración que ya es. Entramos al ´Orar sin cesar´del Espíritu. Dado que es la Oración de Cristo que nos habita, nuestra actitud al meditar debe ser de pobreza, de vacío y de Amor. Esta es la razón por la que el Padre John recomendaba que usáramos la palabra Maranatha, la cuál quiere decir “Ven Señor, Ven Señor Jesús”. La razón principal de utilizar la palabra sagrada Maranatha es que no evoque imágenes en nosotros. La Meditación Cristiana es un camino de humildad en que renunciamos a nosotros mismos – nos hacemos a un lado para dejar que su Oración sea nuestra realidad ...
Me tomo un momento para pensar y vivir estas bellas frases
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